¡No se vale jugar con las víctimas!

Las redes, como es usual, se llenaron de comentarios y acusaciones el pasado jueves por la tarde. En la plenaria del 23 de mayo, la Asamblea Legislativa tenía agendada la discusión de una pieza con nombre: “Ley Especial de Justicia Transicional y Restaurativa para la Reconciliación Nacional”, a la que nos referiremos como “Ley de reconciliación”.

Cabe aclarar, la propuesta de ley tiene partes buenas y partes que no tienen lugar en una ley que realmente busque sanar las heridas de la guerra.

Por ejemplo, la ley propone la creación de una dirección y un programa de reparaciones.

Esta dirección estaría a la cabeza de la entrega de indemnizaciones a víctimas y sus familias, en los casos que estas apliquen.

En el lado negativo, aquellos que cometieron crímenes que no son de lesa humanidad, ni crímenes de guerra, son sujetos a recibir beneficios penales que no tienen lugar en un proceso de reconciliación.

Es válido criticar una propuesta de ley, esa es una característica de una democracia fuerte y realmente participativa. Sin embargo, la forma de criticar la propuesta de ley tiene que ser más que un intento a sacarle “raja” al asunto.

Y eso es exactamente lo que vimos. Políticos, organizaciones y medios de comunicación, tanto tradicionales como aquellos pseudo medios, que realmente son maquinarias de propaganda, aprovecharon el momento para hacer de un problema clave del país, una forma para salir triunfante en las redes.

También vale la pena echarle un ojo a la embajada de los Estados Unidos. 

¡No se vale jugar con las víctimas! Por lo tanto y especialmente a los políticos, si van a realizar críticas, realicen propuestas. Mencionen lo que se debe cambiar en la ley, sin insultar, sin agresiones, porque eso únicamente va a retrasar un proceso que debió haber iniciado después de la firma de los acuerdos de paz en Chapultepec, en vez de lo que realmente fue una amnistía -Ley de Amnistía General para la Consolidación de la Paz, aprobada en 1993-. Mejor aún, entreguen una propuesta de ley que le haga justicia a los miles que dejaron sus vidas por un El Salvador mejor.

A los diputados: Ustedes representan al pueblo, así lo dice la constitución en el artículo 125.
Por lo tanto, legislen para el pueblo. Saben que garantizar amnistía como beneficio penal a criminales que dejaron familias destruidas y terminaron con la vida de miles de hombres y mujeres no es válido.
Esto va especialmente a los diputados de la izquierda. No permitan que los crímenes de asesinatos políticos, de los escuadrones de la muerte y los abusos del estado queden impunes. Permitir la amnistía es estar en contra de que la justicia llegue a los responsables de las muertes de sus compañeros y familiares.

Legisladores aprueben una ley de reconciliación real.