El Salvador ´tinteado´

La cultura de los tatuajes ha vivido por mucho tiempo en tierras salvadoreñas.
Gracias a la marea de salvadoreños deportados desde los Estados Unidos, que inicio en los 90´s, cada vez se vuelve más popular y aceptado tener un tatuaje. Claro, no siempre fue así, hace algunas décadas, tener un tatuaje era sinónimo de ser parte de una pandilla, especialmente si uno vivía en una zona popular como el estigmatizado Soyapango o Apopa. Estar tatuado te podía dar problema, tanto con las pandillas, como con las autoridades oficiales. Sin embargo, la percepción de la gente va cambiando y ahora es más común que la tinta sea vista con una mirada más positiva. La industria de los tatuajes da trabajo a cientos y se expande cada año más.

Es más, la cultura de los tatuajes ha crecido tanto, que este año el tattoo expo no solo dio espacio para que artistas nacionales realizaran y expusieran su trabajo, convirtió a El Salvador en un escenario para que tatuadores de toda la región lo hicieran.